Knauf Aquapanel se mete en la piel de un pabellón de la Bienal de Venecia 2016, propiciando, bajo el concepto “Más allá de la Construcción”, una plataforma de diálogo con los arquitectos. La oficina Pezo Von Ellrichshausen, con sede en Concepción, son parte de la Muestra Internacional con este pabellón de más de 320 m2 que genera diversos patios ubicados en los Giardini de la Bienal y que podrá visitarse hasta noviembre.
El término “Vara” remite a la unidad de longitud (0,836 m), que aún se utiliza en España y Cuba, y que fue usada para trazar ciudades durante la colonización de América. Esa medida está presente en cada uno de los radios de los círculos que forman una figura geométrica laberíntica con sorprendentes vistas externas e internas.

Dicen los arquitectos “Esta es una serie de exteriores dentro de otros exteriores. Una construcción laberíntica que explora la implícita tensión entre necesidades prácticas y las medidas subjetivas del espacio arquitectónico. La planta del pabellón está compuesta por la repetición informal y aparentemente caprichosa de diez figuras circulares diferentes, con radios consecutivos que van de dos a once.
La secuencia de espacios resultante puede ser entendida como una tradicional planta abierta, con varios accesos y sin ninguna figura, jerarquía o dirección predominante, o también como una disposición limitada de segmentos singulares. La percepción de estas formas totalmente centralizadas fluctúa entre angostas y agudas concavidades y amplias pero irregulares habitaciones convexas, desde núcleos sobreexpuestos hasta obscuros rincones. Esta es la experiencia de una masa horadada por su propio eco tedioso, por su multiplicidad, por un sentido de austera irracionalidad.
Puesto que creemos que la arquitectura es una forma de conocimiento, pareciera inevitable enfrentar un problema triangular (o circular): que aquello que conocemos no es más que un difuso campo de ideas disciplinares; que aquellas ideas se están expandiendo en el tiempo; y que nuestro limitado entendimiento de aquello que son, y por lo tanto de su valor, no puede ser completamente traducido a los aficionados. Una respuesta factible, suponemos, radica en el potencial de los medios básicos y discretos para producir un edificio más bien normal y familiar; un lugar único y con la incomprensible capacidad de llegar a ser algo más que aquello que parece ser.”
Los autores de la obra, junto con expertos en estructuras livianas de la firma Knauf, eligieron los sistemas de construcción en seco resistentes a la intemperie Knauf Aquapanel como material para este trabajo. La colaboración y el dialogo intenso con los arquitectos son dos aspectos de suma importancia implícitos en el adn corporativo de Knauf.
Las ventajas de las construcciones livianas de alto rendimiento e innovadoras Knauf jugaron un papel importante para la implementación técnica. La liviandad de su peso, su rápida construcción en seco, su resistencia a la intemperie y la posibilidad de construir paredes curvas fueron aspectos decisivos en este proyecto. Se atornillaron más de 400 perfiles de acero Knauf cada 40 cm a unas tablas de madera que forman el cimiento- la base. Luego se colocaron a ambos lados más de 1.000 m² de Knauf Aquapanel (la placa para exteriores). Para este fin las placas fueron dobladas en el lugar siguiendo los radios de curvatura de la estructura. Por último se llenaron las juntas y se aplicó un acabado para dar terminación al sistema.
Más información sobre Knauf Aquapanel aquí.


Transformamos los principales ejes de nuestra imagen. Los cambios visuales de esta nueva etapa en Herrajes ROMA se centran en la visión de nuestros productos desde la funcionalidad y aplicación, la nueva organización y diseño en la presentación de la información, una

El orden simétrico y racional como oposición a lo irracional y espontáneo. El contexto de sus obras y la diferencia entre el adentro y el afuera de estas obras eran el contrastante. No solo espacialmente sino que el afuera era un afuera hostil y salvaje, completamente separado del la opulencia que se vivía en estas villas donde sus dueños vivían rodeados de sirvientes, una realidad completamente diferente de lo que un campesino podía experimentar. El exterior de la villa es suburbano, pero mucho mas suburbano que hoy, ya que la ciudad era un lugar protegido y lo que significaba estar separado de la ciudad, era casi vivir completamente escindido de lo que “pasaba” en ella. Los espacios de estas villas están también segregados en sus plantas, no hay lugares que compartan mas de un uso, sino todo lo contrario, los espacios no están conectados.

El edificio tiene muchos detalles y funcionalidades pocas veces visto, apunta a un público muy exclusivo y con un alto poder adquisitivo, el penthouse sale $57.500.000 (3)
