En la era de la información y las telecomunicaciones, y en un contexto macroeconómico de empleo subóptimo, bajo consumo interno y estancamiento del producto bruto, los esfuerzos políticos se han centrado en el apoyo a los emprendedores y a las industrias creativas. Diversos organismos públicos y privados participan, directa o indirectamente, con más o menos impacto, de esta iniciativa. Sin embargo, estos esfuerzos dispersos e intermitentes, pierden su alcance al no formar parte de un sistema de innovación y creatividad….