Se dieron a conocer hoy los ganadores del Concurso Nacional de Anteproyectos Viviendas Sociales Villa 20 , Comuna 8 (Concurso N° 1). Según sus propias palabras, el jurado “buscó entre los trabajos presentados, aquellos que mejor interpretaron el concepto de las bases, aquellos que más se acercaron a las premisas planteadas por el jurado y finalmente aquellos trabajos que asumiendo riesgos plantearon un ambiente colectivo de respeto a tradiciones, usos y costumbres y el buen uso de los espacios comunes sin olvidar la seguridad y garantizando la máxima privacidad familiar.”

Algunos de los aspectos que el Jurado consideró para otorgar este premio son los siguientes: Una correcta resolución de la planta baja, una buena conectividad con la ciudad a través de los pasajes peatonales (posibles de cerrar) y que conducen a los núcleos patios, que son el corazón de esta propuesta, delimitando claramente espacios públicos y espacios privados y evitando algo común en la mayoría de los proyectos de vivienda colectiva que son los pasos obligados por delante de sectores privados con la consecuente pérdida de la necesaria intimidad para las viviendas. Se destaca el sistema de circulaciones, con escaleras correctamente desarrolladas, con previsión de posibles ascensores pensados como parte del sistema y halles pasantes de patio a perímetro que garantizan iluminación y ventilación.

El lenguaje tanto exterior como interior es el resultado de una búsqueda que elude la monotonía gracias al manejo de llenos y vacíos en las fachadas, generando una alternancia y un ritmo compositivo en fachadas de muros y ventanas, que resultan además protegidas de las inclemencias del tiempo al ubicarse en los semicubiertos. Sin embargo, el jurado considera necesario realizar ajustes a este anteproyecto para adecuarlo al Código de Edificación y en el caso particular de las tipologías de 2 y 3 Ambientes, una reformulación del agrupamiento sanitario (cocina-lavadero).

Sin embargo, a pesar de ser el sistema circulatorio muy claro, no está dotado de los ascensores suficientes y las escaleras carecen del rellano necesario para ser aptas para un conjunto de viviendas. Otra característica digna de mención es la diversidad de armado de las diferentes unidades de viviendas que siempre conserva la doble orientación, lo que permite una ventilación cruzada y un frente generoso hacia la escena urbana y los patios interiores. La organización en planta es versátil y flexible, permitiendo una reconfiguración por parte de los destinatarios en el futuro.
La falta de privacidad de las unidades en planta baja que vuelcan los dormitorios en el perímetro del conjunto sin mayor elaboración, así como el equipamiento exiguo que esta planta registra, son los aspectos menos logrados de esta propuesta.

Sin embargo en la misma planta baja, no se logra resolver con la misma eficacia los patios interiores de uso, público privado de las viviendas, con proporciones, que permitan un buen uso por parte de sus habitantes.
Las menciones correspondieron a los Trabajo clave P3 (Autores: Arqs. Juan Martín Flores, Gabriel Martinez y Enrique Speroni, colaboradores: Arq. Federico Tomás Vasicek, Arq. Matías Augusto Erguy Grill, Arq. Allan Areano, y Juan Verdaguer Aguerrebehere, asesores: Ing. Horacio Delaloye); y Trabajo clave T4 (Autores: Arqs. Jorge Hampton, Emilio Rivoira y Cristian Carnicer, colaboradores: Arq. Emilia Alvarado, Arq. Matías Cajarabilla, Felipe Xaus, Sofía Trombetta, Florencia Rojas y Kevin Arias Dubal y asesores: Arq. Juan Gonzalez Calderon en Sustentabilidad, Ing. Horacio Delaloye en Estructuras, Ing. Edgardo Sequeyra en Instalación Eléctrica y Arq. Claudio Marquet en Instalación Sanitaria)
Tal vez por una lectura un tanto literal de los objetivos prioritarios “respeto a tradiciones, usos y costumbres”, y solo como opinión editorial, se observa cierta falta de originalidad en las propuestas.
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